Luna llena en Leo a 13º

El espejo que nos recuerda quiénes somos

La Luna llena en Leo ilumina el grado 13 del signo, un punto que nos habla con fuerza del corazón, de la identidad y de la manera en la que nos mostramos al mundo. Cada luna llena es un momento de culminación y revelación, pero cuando sucede en Leo, la pregunta clave es clara y directa:

¿cómo nos estamos mirando a nosotras mismas?

Esta luna no viene solo a reflejarnos a través de los demás, sino a revisar la mirada interna: la que sostiene la autoestima, el amor propio y la coherencia entre lo que sentimos y lo que expresamos.


La energía de Leo en su virtud

Leo es fuego, es vida que late, es el deseo profundo de ser sin pedir permiso. En su expresión más elevada, esta energía nos invita a:

  • Reconocer nuestro valor sin necesidad de aprobación externa
  • Expresarnos con autenticidad y creatividad
  • Liderar desde el corazón, no desde el ego
  • Celebrar quiénes somos y permitirnos brillar

Esta luna llena puede traer momentos de claridad en los que recordamos partes de nosotras que habíamos apagado para adaptarnos o agradar.


La sombra de Leo: cuando el espejo se distorsiona

Como todo signo, Leo también tiene su sombra. Cuando la energía no fluye, puede manifestarse como:

  • Necesidad constante de reconocimiento
  • Dependencia de la mirada externa
  • Orgullo herido o miedo a no ser suficiente
  • Dramas emocionales para sentirnos vistas

Esta luna llena puede mostrarnos dónde estamos buscando fuera aquello que solo podemos validar dentro.


El espejo del otro… y el regreso a ti

Las relaciones toman protagonismo bajo esta luna. El otro actúa como un espejo, sí, pero Leo nos recuerda algo esencial:

antes de mirar cómo nos ven, es necesario revisar cómo nos miramos nosotras.

Si alguna situación, conversación o emoción se intensifica en estos días, pregúntate con honestidad:
¿estoy siendo fiel a lo que siento? ¿me estoy dando el lugar que merezco?

La respuesta no necesita ruido, solo presencia.


Integración y cierre

La Luna llena en Leo a 13º nos ofrece una oportunidad poderosa para reconectar con nuestra luz interna, sin exagerarla ni esconderla. Es un recordatorio amoroso de que el verdadero reconocimiento nace de dentro hacia fuera.

Permítete sentir, observar y soltar aquello que ya no resuena con tu verdad. Cuando te miras con amor, el mundo responde diferente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *